Cada sesión tiene un foco claro y se construye directamente sobre la anterior. Esto es exactamente lo que pasa.
La primera sesión se enfoca enteramente en la presentación — el momento en que explicás qué hacés, para quién es y cuánto cuesta. La mayoría de los emprendedores o sobre-explican (demasiado detalle, muy rápido) o sub-explican (demasiado vago, demasiado humilde).
En esta sesión, cada participante presenta su producto o servicio al grupo por primera vez. El grupo responde como clientes potenciales: qué fue claro, qué fue confuso, qué les generó ganas de saber más.
La segunda sesión empieza con un debrief de lo que pasó en las conversaciones reales que los participantes tuvieron durante la semana. ¿Qué funcionó? ¿Qué no? ¿Qué surgió para lo que no estaban preparados?
Luego la sesión se enfoca en las dos cosas que la mayoría de los emprendedores evitan: responder a las objeciones sin ponerse a la defensiva, y hacer seguimiento con personas interesadas sin sentirse una molestia.
La sesión final aborda el momento que más les incomoda a la mayoría: pedir la venta. La sesión empieza con un debrief de las conversaciones de seguimiento de la semana, y luego pasa al desafío específico del cierre.
Cerrar, en este contexto, no significa tácticas de presión. Significa ser claro sobre lo que ofrecés, cuánto cuesta, y preguntar directamente si la otra persona quiere avanzar. Eso es todo.
| Sesión | Mañana | Tarde | Entre sesiones |
|---|---|---|---|
| Sábado 1 Presentación |
Introducción y primeras presentaciones | Devolución estructurada de pares y refinamiento | Una conversación real usando tu presentación revisada |
| Sábado 2 Objeciones |
Debrief de conversaciones reales | Práctica de objeciones y enfoques de seguimiento | Hacer seguimiento a un prospecto interesado |
| Sábado 3 Cierre |
Debrief de conversaciones de seguimiento | Pasada completa y práctica de cierre | — |
Gral. Lavalle 1828
San Fernando, Buenos Aires